miércoles, 26 de julio de 2017

Los flamencos cultura y mitología !


Dentro de la cultura y literatura hay dos escritores americanos que en su narrativa nos muestran a los flamencos. Uno de ellos es  “El partido de Croquet” que es un juego de competición aparecido en la novela de Lewis Carroll, Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas. La imaginación del escritor en el capítulo ocho explica como es el pasatiempo favorito de la Reina de Corazones y un curioso pasatiempo para Alicia. Esta curiosidad es producida por el modo de juego, pues consiste en golpear erizos, utilizando un flamenco a modo de mazo, y hacerlos pasar por debajo de los Soldados Naipe. Asi como una especie de bate reluce el flamenco, en la fantasía de este autor.

Luego está Horacio Quiroga, quién escribió un cuento hermoso sobre el origen de los flamencos y cuenta como el color rojo de las patas de los flamencos proviene de una fiesta del Gran baile de las víboras a la cual estaban invitados pero  sus patas eran blancas. Viendo los flamencos que todos acudirían hermosamente vestidos comenzaron a buscar medias medias coloradas, blancas y negras. Una lechuza les ofreció unas medias de víboras de coral y las víboras descubrieron que las media no eran tales, eran medias de víboras de coral. Al verse descubiertos los flamencos quisieron volar y las víboras de coral,  les arrancaron las medias a pedazos, enfurecidas, y les mordían también las patas, para que murieran. Los flamencos no murieron con estas picadas. Corrieron a echarse al agua, sintiendo un grandísimo dolor. Gritaban de dolor, y sus patas, que eran blancas, estaban entonces coloradas por el veneno de las víboras. Pasaron días y días y siempre sentían terrible ardor en las patas, y las tenían siempre de color de sangre, porque estaban envenenadas. Hace de esto muchísimo tiempo. Y ahora todavía están los flamencos casi todo el día con sus patas coloradas metidas en el agua, tratando de calmar el ardor que sienten en ellas.

Sobre los flamencos y su origen y mitología me encuentro con que su nombre significa “llama o flama” y se lo dieron los egipcios por su color rojo fuego. En los principios de esta cultura los flamencos eran una representación del dios Ra, conocido como el dios del sol.

El flamenco se llamó Bennu, el mítico pájaro de Phoenix que simbolizaba la transformación alquímica en la que el espíritu se libera de los lazos de lo físico, una liberación de los límites del mundo exterior.

He visto flamencos tanto en la Ciénaga de Los Olivitos como en la Laguna de Unare y me han proporcionado oportunidades para dibujarlos en el cielo y en el agua recibiendo una impresión de ellos que trato de plasmar en un papel, como para guardarles en mi alma.

Quiero comprender para mí el significado del flamenco y lo que a mi me llama y me atrapa. Hay signos tanto en los sueños, en lo que uno sueña, así como en la vida despierta signos que están allí gritando sobre un cambio que todos anhelamos, sobre una necesaria muerte para renacer como personas incluso como nación. No una muerte física, sino una muerte de viejos esquemas, incluso viejas ideas, relaciones laborales, de cómo generarse un ingreso, los amigos, la familia biológica, la creada, la pareja, la muerte de un viejo yo. En el fuego el intenso color rojo del flamenco me dice que estamos a la puertas de un cambio gigantesco. Siento que estoy y estamos  tratando de re-emerger, un poco más consciente de  nuestras sombras. Venezuela esta pasión, este nuevo sol que muchos anhelamos por tu libertad esperamos sea pronto una realidad. Lo merecemos.

Textos e ilustración: Rosa Elena Albornoz