lunes, 30 de diciembre de 2013

Feliz Año 2014

Colibrí Coludo Azul, La Azulita, Mérida

Nos toca despedir el 2013. Fue un año extraordinario, durante el cual disfrutamos de la Venezuela que queremos: rodeados de vida y paisajes hermosos. Conocimos el Bosque Nublado de San Eusebio, en la vía a La Azulita (Mérida), santuario natural donde habita un Venezolano amenazado de extinción: el Pino Laso. Fuimos testigos de los esfuerzos que realiza para su preservación un equipo multidisciplinario de la Universidad de Los Andes. En la zona, estuvimos viviendo una semana entre colibríes endémicos, con nuestra base de observación situada en una de las posadas más hermosas del país: La Estancia La Bravera, un verdadero paraíso entre las montañas. 

Cada día de este año verificamos como crece entre los Venezolanos el amor por las aves. Surgieron nuevos grupos de observadores, como los amigos de Caracas Alada. Así mismo, nuevas iniciativas amplían el circuito de colibríes en Caracas, y tuvimos la hermosa experiencia de conocer el proyecto ecoturístico de Tomas Fernández y su Pengoncito, Parque de Colibríes.  

Durante el curso del 2013 nos nutrimos de nuevas experiencias,  lugares y personas excepcionales, las cuales servirán de puntos de partida para nuevos proyectos en el año por venir. Más allá de estas reflexiones, esta nota es nuestra oportunidad para desearles a nuestros seguidores -nuestros inspiradores y quienes hacen posible nuestro trabajo como reporteros de la naturaleza- un excitante y productivo año nuevo.

Feliz Año, Venezuela!

martes, 16 de abril de 2013

A "lifer"...

Colibrí Cola de hoja (Racket-tailed PufflegOcreatus underwoodii), Altos de Pipe, Miranda

Un “lifer”…
La primera vez que se ve e identifica un ave, esta se convierte en un “lifer”, según la jerga de los pajareros. Hay aficionados muy comprometidos ("twitchers"), que viajan grandes distancias para ver especies nuevas y agregarlas a sus listas de “lifers”.
   Pues esta Semana Santa, observando las flores de un árbol de cepillo bastante cercano a mi casa, la naturaleza me regaló un lifer: un hermoso colibrí cola de hoja (Ocreatus underwoodii) del que mucho había oído hablar. Al principio me sorprendió su canto, de lo mas hermoso que he oído en un colibrí. Luego lo vi volar, muy activo chupando el néctar de las flores, y como dice Hilty, más parecido a un insecto gigante que a un ave. Cubriendo cada pata tiene unos almohadones blancos inconfundibles, de ahí que le llamen “puffleg”. Pero sin duda lo más hermoso es la cola larga partida en dos, rematada en unas "raquetas" de color azul verdoso. 

   Luego de identificarlo, fotografiarlo fue todo un reto, ya que compartía el árbol con mi segundo "lifer" del día:  el Colibrí serrano gargantiazul (Speckeld Hummingbird), mucho más inquieto y agresivo, y que se encargó de corretear al cola de hoja toda la tarde, defendiendo su territorio. Tuve la suerte (aunada a una fuerte dosis de paciencia) de lograr esta composición, usando el diseño natural y hermoso color de la flor con un fondo baste limpio y fuera de foco para resaltar al colibrí.

   Fotografiar la naturaleza nos da la oportunidad de  explorar libremente nuestro interés y relación con el planeta, el vasto sistema del cual somos apenas una pequeña parte. Afortunadamente, el Colibrí cola de hoja no engrosa la lista de especies amenazadas en Venezuela. Sin embargo, estas delicadas y preciosas criaturas enfrentan diariamente la pérdida de hábitat causada por la deforestación.

  Los fotógrafos de la naturaleza tenemos la oportunidad única (y la responsabilidad) de mostrar a otros la fragilidad de los ecosistemas. A través de nuestras imágenes, podemos contribuir a que otros entiendan, aprecien y se interesen por preservar el mundo natural para las generaciones por venir. Aprovechemos!

Edgloris Elena Marys Saravia

domingo, 17 de marzo de 2013

Alberto Porta : Pajareando y fotografiando aves por los senderos del Zulia


   "La fotografía de aves requiere condiciones que no son favorables andando en grupo. En realidad me gusta salir solo y si voy en grupo siempre me alejo! Yo suelo pasarme mucho tiempo camuflado esperando ver lo que quiero fotografiar. Soy muy selectivo. Llevo objetivos específicos de fotografía y me preparo con anticipación para lograrlo. Cuando voy a una zona, me hago con la lista de las aves de esa zona y averiguo cuál es la mas rara o la mas difícil de ver y establezco como objetivo una o dos aves. A esas que quiero fotografiar me informo sobre su alimentación y les llevo incluso comida si puedo. Me informo de su canto y me llevo la grabadora con ese canto. Me informo del tipo de árboles que suele frecuentar y los ubico en la zona...y así cualquier detalle que me sirva para encontrarlo".

Alberto Porta, aficionado a la fotografìa desde niño, contribuye con sus fotos de aves al Grupo "Aves de Venezuela" (http://www.facebook.com/groups/avesdevenezuela). Es profesor (jubilado) de  matemática de la Universidad Nacional Experimental Rafael Maria Baralt.

¿Desde cuando la fotografía? 
Yo fotografío desde que pude comprar mi primer equipo reflex analógico con muy variados lentes. Pero por cuestiones de trabajo sólo lo usaba en mis vacaciones y con cuidado porque había que pagar mucho dinero por el rollo, el revelado y las copias; y fotografiaba cualquier cosa que fuese en mi consideración hermosa o extraña. Desde amaneceres hasta flores y desde iglesias hasta manos trabajando. Fue hace dos años que compre mi primer equipo digital y desde entonces me dedico a pajarear principalmente.


¿Como fue el encuentro con este colibrí anteado (Leucippus fallax) en Falcón y el endémico Telegrafista Castaño?
Esta foto del colibrí fue tomada en el bosque xerófito aledaño a las ruinas de la emisora La Voz de Venezuela, unos ocho kilómetros antes de llegar al Cabo San Román en la Península de Paraguaná en el Estado Falcon. Estaba comenzando a adentrarme solo, en ese bosque tupido de cardones, tunas, cujies, supies y otras especies casi todas espinosas que te hacen caminar contorsionándote. Cuando a lo lejos divisé el colibrí sobre la copa de un enorme cardón alimentándose de un "dato" (así llaman al fruto del cardón). Fue una visión fugaz porque los colibries no suelen estar mucho tiempo en un mismo sitio. Me acerque como pude y con bastante esfuerzo a un cardón contiguo a mi escenario. Allí me agaché y me pegue a ese cardón (los cardones en su base no suelen tener espinas) y con la cámara apoyada en él, enfoqué el dato que veía comido en la foto. Así estuve detenido mirando por el visor por espacio de unos quince minutos, sin moverme hasta que el colibrí apareció de nuevo. Fue fugaz y violento y solo me permitió tomar tres fotos a pesar de que tenia mi cámara en modo de disparo de ráfaga. Este es el resultado de esa espera. Así pasó con mi ultima experiencia y la fotografía del Telegrafista Castaño (Picumnus cinnamomeus) (Chestnut Piculet), fotografía tomada en la Mina en el Municipio Miranda del Estado Zulia y endémico del Zulia. 

Organizando la información, proyectos de libros 
Llevo un archivo de mis aves y los lugares que visito. Uno de mis proyectos lleva por titulo algo asi como "Pajareando por los senderos del Zulia. Ese proyecto intenta describir los lugares y mis rutas de observación de aves en el Estado. Aun me faltan muchos lugares por recorrer y ahora se me hará mas difícil hacerlo -posiblemente me mude al Estado Carabobo- pero aún no lo descarto porque aun pienso recorrerlos solo que ahora me tomara algo mas de tiempo. Con mi amigo Lermith Torres con el cual salgo a menudo a hacer fotografía de aves en el Zulia pretendemos publicar algún día, un reporte sobre las aves de la Reserva de Fauna y Pesca de La Ciénaga de los Olivitos y porqué no también, sobre las aves de este Municipio Miranda.


Pajarear en El Zulia
En el Zulia se trabaja casi siempre con temperaturas superiores a los 35° salvo que estes metido en algun bosque de galería o en algún cerro alto pero por lo general los ambientes son xerófitos o de cienaga y hay temperaturas hasta incluso de 40° que empeora con la sensación térmica que por la humedad pueden ser superiores. Me gusta salir temprano a pajarear pero no es hasta después de las 8 que alcanzas a tener luz buena para fotografiar y mas tarde incluso si estas metido en selva. Como comentario adicional te cuento que ya hice mi primer pajareo nocturno en Campo Boscán. 

En el estado Zulia cada espacio natural tiene sus particularidades y sus ambientes muy distintos entre si. Desde la bastante inexplorada Sierra de Perijá a la desértica Guajira, o desde el pie de monte andino del lado zuliano hasta la grandes ciénagas del Estado como la de los Olivitos o la de Juan Manuel de Aguas Claras en la desembocadura del Catatumbo. Escenarios todos ellos distintos y muchas veces excluyentes en cuanto a aves. 

Preferencia por algún ave, próximos viajes
De Venezuela me falta mucho por recorrer pero sin duda todos los Parques Nacionales son especiales y buenos para pajarear. No tengo ninguna atracción especial por algún ave o alguna familia de aves. Me atrae ver cualquiera que nunca haya visto. Eso ya es espectacular para mi y todas son maravillosas. A veces pienso que lo que es común en un lado no lo es en otro. Yo jamás he visto algo tan común como una guacharaca en libertad!.. pero así mismo puedes preguntar cuantas personas han visto un loro negro y yo te respondería que soy uno de ellos! 
Mi próxima expedición la he llamado Campanero. Voy a la Sierra de San Luis en Falcón a tratar de fotografiar al Campanero Herrero! aun no tengo la foto pero si la preparación para encontrarlo. Días después estaré en el Henri Pittier buscando fotografiar al quetzal dorado.


¿De dónde la inclinación por la naturaleza y sus  aves, por qué este gusto?
Soy nieto de marinero e hijo de marinero. Nací en un pueblito de Galicia llamado Cariño y hasta mis 17 años que llegue a Venezuela viví allí criado por mis abuelos maternos y en particular mi abuelo que me enseño a amar el mar. Fue una vida de mucha libertad y mucha naturaleza. Luego me vine a este país a estudiar y trabajar hasta hace dos años que me jubilé y ahora intento conseguir ese espíritu de libertad de entonces que siempre estuvo conmigo. Las aves representan de muchas maneras ese espíritu de libertad...! 

Entrevista, edición y montaje: Rosaelena Albornoz 
Fotografías colaboración de Alberto Porta y Lermith Vargas. 

© SiempreVerde Venezuela 2013

domingo, 17 de febrero de 2013

Jardín Ecológico, Concha Acústica de Bello Monte

Carpintero habado 

En medio de la agitada ciudad de Caracas existe un espacio para observar, contemplar y admirar las múltiples formas y colores de la naturaleza.
Es este un rincón diseñado y planificado por el Biólogo Luis Levin, profesor de la UCV, puede disfrutar en una visita mañanera aves, mariposas y mamíferos. Este espacio cuenta con el apoyo de sus visitantes quiénes colaboraran con la alimentación de las aves, cebadas con frutas como cambur, naranjas y lechosas.
Las aves pueden observarse en 10 plataformas de comida realizadas originalmente con material reciclable. En su visita lleve muchos cambures, si quiere ver el despliegue de las aves en los comedores. Deje las frutas con su concha,  semiabierto . Las aves están acostumbradas a este tipo de alimentos. Una vez coloque el alimento toque la señal de alimentación (sonajeros) que están debajo de los comederos y retirese: hay unos banquitos rudimentarios desde donde puede observar. Sus movimientos no deben ser bruscos, y en lo posible permanezca en silencio. 
Las ardillas también forman parte del dinámico sitio, ellas disfrutan comiendo maní con concha que puede dejar en el comedero Nro 6. 
 Entre las aves cebadas que visitan los distintos comederos, pudimos observar: Tangara copino, Lechocero pechirayado, Lechocero ajicero, Azulejo, Azulejo de Palmera, Carpintero Habado, Cristofué, Atrapamoscas Picón, Tordillo Común, Reinitas, Paraulatas Ojos de Candil, Guacharacas. Y en los alrededores y en el bosquecito puede ver las siguientes aves; Piscua, Tropical Parula, Coicorita, Cucarachero común,  Chirito Picón, Pavita Hormiguera Común, Gavilàn Cola Corta y el vuelo tipo jet de los zamuros que vaya que aquí puede sentir su dinámico vuelo.
Pavita hormiguera
Es divertido ver a las aves en comederos: una vez se les dá la señal de alimentación con las campanas verá como se zumban y turnan para bajar una a una al comedero, el cuidado y respeto que se tienen unas a otras (o no tanto respeto si hay mucha hambre!). Todo puede ser captado por usted mismo y si toma fotografías puede registrar el festín. Si bien es cierto que quiénes opinan que dar de comer a las aves en comederos es artificial muchos otros amamos esta otra forma de pajareo, donde al estar a una distancia de centímetros sentimos la energía del revoloteo y la vida cerquita de uno! Es nuestra colaboración al sostenimiento de la vida de las aves de la ciudad. Las tortolitas gustan de arroz picado que puede echar debajo de las plataformas. Estas tienen otros comportamientos interesantes de observar.
Tegosa claudina
Entre las mariposas que se puede observar luego de las 10 y 30 am de la mañana están la especie Monarca (Danaus plexiplus), la especie Cocinerita (Heliconius erato), Anthanassa drusilla lelex, Glutophrissa drusilla entre otras, ya que el prof. Levin también sembró plantas para que ellas liben.
Una visita para memorar el resto del día, un rincón hecho con recursos mínimos y el apoyo de los visitantes, para los amigos de la naturaleza en la ciudad de Caracas.
Textos: Rosa Elena Albornoz
Fotografías : Edgloris Marys, Rosa Elena Albornoz