lunes, 30 de abril de 2012

Comiendo de la mano


Quizás para los "birders", dar de comer a las aves silvestres en la mano se distancia un poco de la actividad tradicional de observación e identificación. No obstante, es una maravillosa oportunidad de estar en contacto íntimo y directo con ellas, sin ninguna otra herramienta que paciencia y calma para lograr que finalmente el ave coma de su mano. La frase “comiendo de la mano” requiere de tiempo y dedicación no sólo en términos comunes…también con las aves !

Luis Cediel amigo de las aves, guía de pesca deportiva, conocedor de la botánica, amante de los animales, logró domar a los Querrequerres (Inca Jay, Cyanocorax incas) de Sabas Nieves en el Parque Nacional El Avila, en Caracas.

Inca Jay
Luis se inició leyendo a Pavlov, Litinetsky, Skinner y los muy buenos trabajos de Konrad Lorenz acerca de conducta y comportamiento animal (etología). Luis nos comentó que de igual forma estas lecturas lo ayudaron a educar a sus hijos. Le preguntamos cómo y nos dijo “ Respetando su espacio, evitando invadir”. La explicación de cómo logró domar y cebar estas aves son sencillas, pero le tomó tiempo. Fue colocando montoncitos de comida (maní,  masa de maíz), en un caminito que lo llevaran a su cuerpo y así fin de semana tras fin de semana, fue acostumbrando a estos pájaros a su presencia.


Las aves se acercaron poco a poco, hasta que finalmente comieron de su mano. Le tomó aproximadamente cinco a seis meses. Me quedé asombrada cuando le dió de comer en la mano a un Cardenal Montañero (Highland Hepatic, Piranga lutea faceta). Increíble. También se le acercan a comer de su mano, las Guacharacas (Ortalis ruficauda) quiénes se aferran muy duro con sus dedos en las piernas.

Cardenal Montañero

Ortalis ruficauda
Igualmente hay ardillas quiénes vienen sigilosas por detrás a tomar directamente de la bolsa de comida que lleva. Algunas toman de la mano sin misterio. Luis nos comenta que esta es una diversión gratuita . Y vaya que lo es ! Los tips fundamentales de Luis para dar de comer a las aves de la manos son: no mirar directamente al ojo del ave y evitar a toda costa movimientos bruscos.


Otros tips que lo ayudarán
Saber quedarse inmóviles como cuando de niños jugabamos a las “estatuas” es fundamental Esa habilidad de quedarse quietos, lo ayudarán. Establezca una rutina: misma hora, misma ropa. Las aves no tendrán temor de acercarse. Esto debe hacerlo por días y semanas. Una vez que el ave conozca su rutina tendrá más confianza en acercarse. Así comienzan a tolerar su presencia. Por último comience a colocarse comida suficiente en sus manos, y espere, sin moverse. A este punto una de las aves más atrevidas comenzará a comer de su mano. Cómo el movimiento de los ojos es crítico y las aves lo detectan, cerrar un buen rato los ojos en la fase del acercamiento ayuda. La idea es que el ave no sienta que la están mirando.

Textos y Fotografía: Rosa Elena Albornoz
Entrevista cortesía Arquitecto Luis Cediel

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